La red de trenes IC y EC cubre rutas que no requieren la velocidad de un ICE, pero que igualmente abarcan distancias considerables. El trayecto de
Hamburgo a Colonia (IC), por ejemplo, o los trenes EC en la ruta
Munich a Viena — cómodos, fiables y a menudo más económicos que la ruta ICE equivalente si comparas tarifas similares. La mayoría de los trenes de larga distancia de este tipo no exigen reserva de asiento, aunque sigue siendo recomendable hacerla en períodos de alta demanda.
Los trenes nocturnos merecen mención aparte. Si nunca has tomado uno, la experiencia es genuinamente distinta a cualquier otro viaje en tren: subes en la estación de una ciudad al anochecer, encuentras tu litera o compartimento cama, y despiertas al llegar a la estación de otra ciudad a la mañana siguiente.
Los trenes EC cubren las rutas internacionales —
Munich a Innsbruck y
Hamburgo a Copenhague. La mayoría de los trenes internacionales requieren billetes separados y no están incluidos en los abonos ferroviarios domésticos alemanes, así que compruébalo antes de viajar. La cobertura de los billetes estándar alemanes para rutas transfronterizas es bastante limitada, y a menudo necesitarás billetes independientes o un pase Eurail con validez internacional.